martes, 22 de noviembre de 2016

Cap145 - EVENTOS - V│ "Patrimonio arquitectónico en el siglo XX"


El próximo jueves 24 de noviembre continúan en el Museo Comarcal de Daimiel las IV Jornadas de Historia de Daimiel abordando en este caso la arquitectura de Miguel Fisac en Daimiel, el dispensario de urgencia de la Cruz Roja y las Bordadoras daimieleñas. 

El legado arquitectónico del siglo XX tendrá su hueco en el patio del museo para seguir con la divulgación de nuestro patrimonio.

¡¡Estáis invitados!!

 



martes, 15 de noviembre de 2016

Cap144 - CASERIOS VIII │ "Los arrozales de La Mancha"

En mitad de la inmensa llanura que forma La Mancha hubo un tiempo en que floreció el cultivo de un cereal extraño en el interior de la submeseta sur, el arroz. Corrían los años cuarenta del pasado siglo XX y un industrial agrícola tarraconense, José Fornós, se trasladaba a Finca Juárez en Daimiel para emprender el cultivo del arroz en la ribera del río Azuer.

Casa del Catalán, Finca Juárez
Muy pronto la vega del Azuer comenzó adaptarse a las nuevas necesidades de este cultivo foráneo que necesita de una superficie encharcada con diques y canales para su inundación. Los números hablan por si solos; de las primeras cosechas con tan sólo unas pocas decenas de hectáreas que cultivaba el industrial Fornós, hasta las casi 400 hectáreas que llegó a cultivar  la sociedad "La Castalia" entre las riberas del Azuer y el Guadiana. Intensos años que marcaron la vida social y laboral de Daimiel tal como nos indica en datos anteriormente expuestos el investigador Mariano García Consuegra que ha analizado este "boom arrocero" en Daimiel.

Arroz en Daimiel. Fotografías del pasado siglo XX
Y junto con Mariano nos adentramos en pleno verano de 2.016 a conocer la huella arquitectónica que pudo dejar el arroz en el medio rural daimieleño. Curiosamente "Finca Juárez" sigue en pie, hoy como finca ganadera, casi en la desembocadura del primer afluente por la izquierda del Guadiana. La finca combina de manera singular los fértiles terrenos de vega de color rojizo junto al río y el terruño calcáreo característico de La Mancha en lo alto del valle aluvial. Justo en este punto se levanta la "Casa del Catalán" como testigo inmutable desde 1.875.

Sin duda este dato, que confirma el cartográfico de 1.888 y la propia reja de la casa, nos trasladan a una explotación anterior al arroz y al industrial catalán que llego a mitad del siglo XX. Quizá, el cultivo del mimbre y otro empresario catalán anterior pudieran dar respuesta al topónimo de la casa desde finales del siglo XIX .

Lateral de la Casa del Catalán
Si curioso es el nombre más curiosa es su arquitectura. Nos encontramos ante un ejemplo atípico de la arquitectura popular de la comarca. Nave de planta rectangular de dos plantas con cubierta a dos aguas y grandes ventanas. Interiormente unos pilares altos de ladrillo consiguen una nave prácticamente diáfana con dos bóvedas de cañón sobre rasante que dividen en dos alturas el edificio. Sin duda unas bóvedas tan curiosas y singulares que hacen dudar de su primitiva funcionalidad. ¿Quizá el almacenaje de arroz con estas galerías ventiladas evitando la humedad pero manteniendo una temperatura fresca?, ¿quizá nos remontemos décadas atrás hasta el cultivo y almacenamiento de mimbre? o ¿quizá una tipología de edificación tradicional de otra comarca?. Sin duda tendrán que ser nuestros lectores catalanes o levantinos conocedores de la arquitectura popular en su comarca los que nos confirmen si existe algún punto de conexión.

Arriba. Pilares y arcos dividiendo crujías.
Abajo. Bóveda de cañón sobre-rasante 
Del cultivo del mimbre bien queda una remozada alberca exterior en el alzado principal que en su día servía para la transformación del mimbre mediante empozado. Del arroz todavía quedan vestigios de una gran era de mortero de cemento que permitía evacuar el agua con una ligera pendiente al centro y secar el arroz de manera más eficaz. 

Maquinaría para el arroz y era de cemento
Y de ambos cultivos varías cuevas en las paredes calcáreas del valle aluvial del río Azuer y que servían a jornaleros como refugio y descanso. Incluso se puede observar el inicio de la construcción de una cueva de cual no llego a excavarse más que la cañada de entrada. 

Cuevas en los alcores del río Azuer
José Fornós marchó de nuevo a Tarragona comenzada la década de los años cincuenta. Por su parte los empresarios levantinos de "La Castalia" harían lo propio en los setenta debido a la inestabilidad hídrica del río Guadiana en plena desecación y sobre-explotación de sus recursos subterráneos. El arroz en Daimiel, y por tanto en la provincia de Ciudad Real, dejó de ser viable pero nos ha dejado su huella arquitectónica.

Finca Juárez. Vega del Azuer, Daimiel.

Fuentes:
Alternativa a la trilogía mediterránea: el cultivo de arroz en la Mancha - Mariano García Consuegra
Cuadernos de estudios manchegos, ISSN 0526-2623, Nº. 34, 2009, págs. 419-433

Los arrozales de la vega del Azuer - Mariano García Consuegra
Periódico Las Tablas de Daimiel nº321 Septiembre 2.016. Año XXVII

martes, 1 de noviembre de 2016

Cap143 - SINGULARIDADES VI │ "1000 me gusta, 1000 gracias"

Hace unos días caía en la cuenta de los 1.000 "me gusta" en la página de Facebook de Arquitectura Popular Manchega. Sin ser asiduo a las estadísticas me parece una cifra significativa, sobre todo una significativa para dar las ¡¡gracias!!

Gracias por seguir, leer, compartir y comentar un blog que no deja de ser algo personal, un cuaderno para reflexionar sobre nuestro patrimonio popular. Y aunque personal, este numero de lectores y seguidores hacen sopesar la responsabilidad por plantear los temas de la manera mas objetiva y post cada vez mejor trabajados.

A casi 4 años de iniciar esta aventura por tierras manchegas muchos han sido los sabores y sinsabores, pero sin duda me quedo con lo positivo. Y con los errores y aciertos propios de ponerse delante del teclado. Desde luego aquel que no hace nada ni se equivoca, ni es criticado. 

Escribir sobre arquitectura tradicional y en La Mancha no es algo fácil, pero quiero pensar que algo positivo va surgiendo de esta aventura.







martes, 18 de octubre de 2016

Cap142 - PALOMARES I │ "Las torres de López Torres"

En los días más calurosos del verano de 2016 me adentré por tierras de La Mancha para "rehabitar el paisaje", buena forma de seguir apostando por nuestra arquitectura tradicional. Dos días para escuchar, aprender, conocer in situ, poner en común y disfrutar de una tradición constructiva de gran valor. Y sobre todo la parte humana del curso, que lo hizo mucho más divertido y provechoso (saludos cordiales desde estas líneas si se topan con este post).

La parte práctica del curso nos llevó desde construir un tapial calicostrado hasta visitar distintos ejemplos de construcciones en tierra por los caminos polvorientos de Tomelloso; entre ellas la "Casa de los Palomares".

Casa de los Palomares, Tomelloso
La Casa de los Palomares se alza entre la llanura como un conjunto de quinterías con corrales exteriores y dos imponentes torres en las esquinas del cerramiento. Ya conocemos las unidades básicas de la arquitectura tradicional manchega, las quinterías, de una gran sencillez y humildad. Unas unidades básicas que cobran entidad con un cerramiento que las engloba para crear amplios espacios cerrados sin cubrir y sendas torres, que pese a su uso como palomar, dan la fuerza y casi carácter defensivo a un conjunto construido en tapial con indudable carácter agrícola, ganadero y de la colombicultura.

Corral con sendas torres en las esquinas del cerramiento
Descifrando el tapial desgastado del cerramiento se adivinan los cajones de tapial, las tongadas de cada cajón y hasta algunas agujas. Observando el tapial de sus torres desde su interior descubrimos el encintado de las juntas de los cajones de tapial. Un encintado ya casi perdido en el exterior que da un carácter almohadillado al tapial fruto del desgaste y falta de mantenimiento. Los muros se refuerzan en zócalo y esquinas mediante mampostería y un doble alero superior de bocateja da salida al agua de la cubierta. Y la cubierta a cuatro aguas nos sigue sorprendiendo con el tirante cruzado, pendolón y pares en esquinas atados por cuadrales y aguilones; toda una lección de carpintería sencilla. Hasta los nidales de las palomas tienen su aspecto curioso con un ladrillo de barro cocido marcado con 3 dedos en una de sus caras.

Tapial de cerramiento (izqda.), tapial almohadillado por desgaste (centro) y tapial encintado (dcha.)
Cubierta a cuatro aguas torre Oeste
Cubierta cuatro aguas torre Este
Nada escapa a los ojos del conglomerado multidisplinar que nos dimos cita en la Casa de los Palomares observando con pesimismo como este es un buen ejemplo de la tradición constructiva en La Mancha que se nos diluye. Iniciativas como SOStierra o REStapia, cuyos algunos de sus principales impulsores se encontraban en la visita, parecen atisbarse como estrategias interesantes para documentar, investigar restaurar y abordar el futuro del rico patrimonio en tierra apisonada de la península ibérica. Todos llegamos a la conclusión que La Mancha, ya sea en construcciones defensivas o construcciones populares, tiene mucho que decir sobre estos sistemas constructivos.

Nidales de ladrillo (izqda.), esquina torre exterior (centro) y esquina torre interior (dcha.)
Y nada escapaba tampoco a los ojos de Antonio López Torres, gran pintor tomellosero que supo retratar de manera inigualable la atmósfera de La Mancha en sus obras. Su sencillez y humildad tanto como pintor como persona bien se refleja en la arquitectura y el paisaje que le rodeaba.

La parte teórica del curso nos llevó a analizar su obra como referente del paisaje manchego, disfrutar de su lienzos en su impresionante museo y la casualidad (o causalidad) nos guió a conocer "in situ" uno de los lugares que tomó como fuente de inspiración. De uno de sus óleos realizado en las proximidades de Tomelloso se atisba en el horizonte dos torres simétricas encaladas enmarcadas en un conjunto de quinterías y cerramientos encalados. Un óleo sobre tabla inacabado que se confunde con el color terreo del propio tapial y que marca la evolución del paisaje y su arquitectura. (Antonio López Torres. Años 80 Óleo-Tabla 80 X 100 cm Niños en el campo)

Antonio López Torres. Años 80 Óleo-Tabla 80 X 100 cm Niños en el campo
Las torres de López Torres; nexo de unión del paisaje de la llanura manchega, su gente, su arquitectura tradicional y la mirada a través de la pintura de una de las personas que mejor conocía esa atmósfera.

Casa de los Palomares, Tomelloso
 Antonio López Torres, años 80 & Rehabitar el Paisaje II: materiales y tradición constructiva en La Mancha, 2016 

martes, 27 de septiembre de 2016

Cap141 - QUINTERÍAS O CASILLAS VII │ "Paisajes grabados a fuego"

El caluroso verano nos ha dejado el poso sosegado de la observación del paisaje que nos marcabamos en el último post previo al parón veraniego. Paisajes grabados a fuego en la retina que recuerdan a una acuarela realizada hace apenas unas semanas pero en otro tiempo y lugar. Incluso paisajes que aparecen entre las páginas de un libro con casi idéntico encuadre, pero con décadas de distancia . En verano todo parece parar, incluso el tiempo.

#Horizontes 

Casillas en el paraje de Barajas, 2016

Casilla en un rastrojo, 1957
(en Miguel Fisac: apuntes y viajes, 2007)

Pero es tiempo de levantar rastrojos. Hay que retomar la búsqueda de nuevos rincones, nuevas iniciativas y nuevas historias sobre nuestra arquitectura popular. En ello hemos trabajado este verano y es justo seguir compartiéndolo. 

Casillas en Daimiel, 1957-2016

martes, 12 de julio de 2016

Cap140 ARQUIMANCHEGUISMOS - VIII │ "Horizontes"

El verano marca también el calendario del blog y hace necesario parar para coger fuerzas. El balance de este año al frente de Arquitectura Popular Manchega ha sido muy positivo, pese a no cumplir al 100% los planes previstos al inicio. En octubre planteaba un año para retomar lápices y pinceles; algo que no he podido cumplir con la periodicidad y exigencia que me planteaba.

Pero al fin y al cabo "el tiempo es el que es" y nuevos caminos se han abierto desde estos post marcados principalmente por la actualidad. Uno de esos nuevos caminos emprendidos desde el blog ha sido la ruta desde Casas de Ureña hasta la Venta de Borondo, leitmotiv que fraguó este blog allá por 2.012. Una ruta que ha marcado nuevos horizontes y nuevos retos.

Disculpando tanta ausencia semanal (quien me conoce sabe que muy justificada) nos sumergimos en otro verano de horizontes infinitos, con nuevos retos, descansar en lo posible y volver con las pilas, al menos, medio cargadas. 

Cap140 ARQUIMANCHEGUISMOS - VIII │ "Horizontes"
#07 Horizontes
David Cejudo. Acuarela. (2.016)

martes, 5 de julio de 2016

Cap139 - EVENTOS - IV│ "Caminando en tiempo y espacio #SalvemosBorondo"

Estación de ferrocarril
Uno de los retos importantes abordados este año, surgido de manera inesperada, ha sido la ruta de senderismo del pasado 22 de Mayo entre Casas de Ureña y la Venta de Borondo. Una ruta que sirvió para conocer parte de nuestro patrimonio manchego y que congregó a más de 150 personas.


Con la organización de Fedada y la colaboración de este blog, la expedición partía en coche a las 8 de la mañana desde la estación de ferrocarril daimieleña en un suave día de Mayo. 


El punto de partida desde las ruinas de Casas de Ureña sirvió para cruzar la puerta del tiempo y sumergirse en una ruta en tiempo y espacio gracias a la cartografía histórica de la zona preparada para tal fin. Unas ruinas de Ureña que permitieron explicar sistemas constructivos tradicionales e imaginarse de manera tangible aquellos despoblados y ruinas que narran las Relaciones Topográficas de Felipe II y el propio Quijote hace más de 400 años. Centenares de años que acompañan también a este conjunto de caserío y ermita (hoy desaparecida), pero que gracias a distintas referencias históricas pudimos conocer algunos datos sobre la casa, la advocación que da nombre al conjunto e incluso romerías de este pequeño despoblado.  



Ruinas de Ureña
La cartografía del Ministerio del Tiempo nos empezaba a guiar camino a la Venta de Borondo a través del camino histórico que unía  Ureña y Borondo desde los mapas del siglo XVIII hasta los más recientes cartográficos del siglo XXI. Grandes polvaredas se levantaban a lo lejos confundiendo rebaños con grandes tractores; una paradoja que sacó más de una sonrisa a los participantes. Distintas paradas en el recorrido sirvieron para conocer más sobre Moratalaz, las disputas sobre el deslinde de dicho término, las incursiones de las guerras carlistas en la zona e incluso una grave plaga de langosta en 1.911 que afectó de gran manera al paraje y tuvo que emplear la Venta de Borondo como cuartel general para ingenieros, autoridades y agricultores en su combate contra la plaga.


Levantando la mirada hacia la Venta de Borondo
Evitando el Camino Real entre Ciudad Real y Murcia realizamos una incursión por Sierra Pelada entre olivos centenarios, vegetación de sierra y una Venta de Borondo que seguiamos con la vista dejándose ver de manera intermitente pero majestuosa entre olivos. Tomando altura desde Sierra Pelada la venta se nos asemejó como un castillo con cuatro torres y chapiteles de luciente plata, y no le faltaba puente levadizo y honda cava puesto que descendiendo por el camino cruzamos un coqueto puente con dos ojos en ladrillo de barro cocido muy maltratado en tiempo reciente.

Vistas de la Venta de Borondo desde Sierra Pelada



Puente al pie de la Venta de Borondo
Llegando al pie del Camino Real la venta se nos mostraba como el punto final de nuestra ruta con un Don Quijote llamando a su puerta reclamando posada y quizá también reclamando un resquicio de justicia por una de las ventas de su tiempo y que 400 años después se sitúa en el mismo lugar, con el mismo entorno pero en amenazante ruina. 


Don Quijote cruzó una puerta del tiempo de la ficción a la realidad para no perderse la jornada
Siguiendo los pasos de  Don Quijote el resto de la expedición cruzaba el umbral de la Venta de Borondo para conocer su patio, cocinas, cuadras, torre, palomar...; el interior de una venta manchega tal como la pudo contemplar D. Miguel Cervantes en sus viajes por La Mancha hace más de 400 años y que el 22 de Mayo de 2.016 (o 1.616) recobró parte de la vida y ajetreo que tuvo en otro tiempo.


Patio interior de la Venta de Borondo
La jornada terminó con la lectura de un manifiesto por la salvaguarda de la Venta de Borondo y un aperitivo para reponer fuerzas... "con pan, queso y vino se hace el camino" dicen.

Una jornada cultural, gastronómica y también reivindicativa  
Desde estas líneas agradecer tanto a todos los participantes por la buena acogida de la ruta como al equipo organizador y propietarios que hicieron posible una mañana para recordar, una mañana en la Daimiel quiso mirar a la Venta de Borondo. ¡¡Gracias!!




Redactores gráficos:
Pedro Antonio Gutierrez
Jaime Camacho
Juan Julián Rodríguez de la Rubia
Raul Astillero
José Luis Ruiz-Valdepeñas

Los medios se hicieron eco de la jornada:
daimiel.es  ¡Salvemos la Venta de Borondo!
MiCiudadReal.es -  Clamor por la salvación de la Venta de Borondo en Daimiel
La Tribuna de Ciudad Real -  Exigen la restauración de la Venta Borondo por el peligro de derrumbe

Material descargable:
Cartografía del Ministerio del Tiempo entre Casas de Ureña y Venta de Borondo
Manifiesto por la Venta de Borondo