miércoles, 18 de enero de 2017

Cap148 ARQUIMANCHEGUISMOS - IX │ "Agua que movió molino"

Vuelvo a estos arquimancheguismos, las páginas que tocan la faceta artística de Arquitectura Popular Manchega. Un cuaderno de viaje personal por la arquitectura popular en el que suelo concederme ciertas licencias temporales, humorísticas o personales.

Por ello, permitidme por una vez publicar en miércoles, este miércoles, en este mes y en este año.

Cap148 ARQUIMANCHEGUISMOS - IX │ "Agua que movió molino"
#08 Agua que movió molino
David Cejudo. Tinta y lápiz de color. (2.017)

martes, 10 de enero de 2017

Cap147 - COLABORACIONES II │ "Blanco/White en AAAA Magazine "

Entre los distintos materiales que dan color y textura a nuestra arquitectura popular, la cal sobresale con un blanco impecable, de belleza modesta y creando una textura de gran plasticidad.

Bajo estas directrices asumí la propuesta de AAAA magazine para colaborar en su tercer número monográfico titulado BLANCO/WHITE. Una bonita experiencia, no exenta de responsabilidad, conociendo de antemano la calidad de artículos, fotografias  y cuidada maquetación de números anteriores. 

Y por tercera vez el joven equipo de AAAA magazine lo ha vuelto lograr con su número #3. Una revista donde arte, arquitectura, arqueología y antropología se dan la mano desde la perspectiva de "estudiantes y jóvenes que tienen muchas notas en su libretas, muchas fotografías en sus cajas secretas, y mucho que contar." AAAA ORIGIN


La plasticidad de la arquitectura popular encalada en sus tipologías blancas es mi pequeña aportación para esta edición impresa que con mucho esfuerzo han logrado ver editada sus impulsores. Un gran esfuerzo de textos, fotografias, traducciones, revisiones, financiación, pruebas de imprenta, maquetación, colores, papel... que encierra mucho trabajo en sus páginas pero que a la vista queda patente la calidad de la publicación.

Y con la edición en mis manos, tras algunos meses de espera, las tipologías blancas han viajado de nuevo a reencontrarse con los muros encalados en una fría tarde de enero.

making off_ ruinas de ureña_07_enero_2017

martes, 20 de diciembre de 2016

Cap146 - SINGULARIDADES VII │ "Cuando la niebla no te deje ver..."

Los inviernos en La Mancha, y sobre todo en el valle del Guadiana, se caracterizan por intensas nieblas que nos impiden ver ese horizonte infinito salpicado por pequeñas construcciones tradicionales que en su día hicieron enloquecer a Don Quijote gracias al ingenio de Don Miguel de Cervantes y sirve de inspiración a tantas y tantas personas que cruzan, viven o conocen esta tierra.

Pero que la niebla no nos impida ver el horizonte para perseguir nuestros sueños. Solo hay que trasladarse unos metros arriba, en alguno de los picos que jalonan la inmensa cubeta sedimentaria manchega, para ver este horizonte infinito efímero.


La sencillez del paisaje manchego me sigue sorprendiendo. Por ello, sirva esta sencilla foto tomada un 24 de diciembre de 2.014 en los altos de la Plaza de los Moros en la Sierra de Malagón para felicitar estas fechas y desear a todos los amigos y lectores de Arquitectura Popular Manchega un año más ¡Feliz Navidad y un prospero 2.017 lleno, por supuesto, de Arquitectura Popular Manchega!




martes, 22 de noviembre de 2016

Cap145 - EVENTOS - V│ "Patrimonio arquitectónico en el siglo XX"


El próximo jueves 24 de noviembre continúan en el Museo Comarcal de Daimiel las IV Jornadas de Historia de Daimiel abordando en este caso la arquitectura de Miguel Fisac en Daimiel, el dispensario de urgencia de la Cruz Roja y las Bordadoras daimieleñas. 

El legado arquitectónico del siglo XX tendrá su hueco en el patio del museo para seguir con la divulgación de nuestro patrimonio.

¡¡Estáis invitados!!

 



martes, 15 de noviembre de 2016

Cap144 - CASERIOS VIII │ "Los arrozales de La Mancha"

En mitad de la inmensa llanura que forma La Mancha hubo un tiempo en que floreció el cultivo de un cereal extraño en el interior de la submeseta sur, el arroz. Corrían los años cuarenta del pasado siglo XX y un industrial agrícola tarraconense, José Fornós, se trasladaba a Finca Juárez en Daimiel para emprender el cultivo del arroz en la ribera del río Azuer.

Casa del Catalán, Finca Juárez
Muy pronto la vega del Azuer comenzó adaptarse a las nuevas necesidades de este cultivo foráneo que necesita de una superficie encharcada con diques y canales para su inundación. Los números hablan por si solos; de las primeras cosechas con tan sólo unas pocas decenas de hectáreas que cultivaba el industrial Fornós, hasta las casi 400 hectáreas que llegó a cultivar  la sociedad "La Castalia" entre las riberas del Azuer y el Guadiana. Intensos años que marcaron la vida social y laboral de Daimiel tal como nos indica en datos anteriormente expuestos el investigador Mariano García Consuegra que ha analizado este "boom arrocero" en Daimiel.

Arroz en Daimiel. Fotografías del pasado siglo XX
Y junto con Mariano nos adentramos en pleno verano de 2.016 a conocer la huella arquitectónica que pudo dejar el arroz en el medio rural daimieleño. Curiosamente "Finca Juárez" sigue en pie, hoy como finca ganadera, casi en la desembocadura del primer afluente por la izquierda del Guadiana. La finca combina de manera singular los fértiles terrenos de vega de color rojizo junto al río y el terruño calcáreo característico de La Mancha en lo alto del valle aluvial. Justo en este punto se levanta la "Casa del Catalán" como testigo inmutable desde 1.875.

Sin duda este dato, que confirma el cartográfico de 1.888 y la propia reja de la casa, nos trasladan a una explotación anterior al arroz y al industrial catalán que llego a mitad del siglo XX. Quizá, el cultivo del mimbre y otro empresario catalán anterior pudieran dar respuesta al topónimo de la casa desde finales del siglo XIX .

Lateral de la Casa del Catalán
Si curioso es el nombre más curiosa es su arquitectura. Nos encontramos ante un ejemplo atípico de la arquitectura popular de la comarca. Nave de planta rectangular de dos plantas con cubierta a dos aguas y grandes ventanas. Interiormente unos pilares altos de ladrillo consiguen una nave prácticamente diáfana con dos bóvedas de cañón sobre rasante que dividen en dos alturas el edificio. Sin duda unas bóvedas tan curiosas y singulares que hacen dudar de su primitiva funcionalidad. ¿Quizá el almacenaje de arroz con estas galerías ventiladas evitando la humedad pero manteniendo una temperatura fresca?, ¿quizá nos remontemos décadas atrás hasta el cultivo y almacenamiento de mimbre? o ¿quizá una tipología de edificación tradicional de otra comarca?. Sin duda tendrán que ser nuestros lectores catalanes o levantinos conocedores de la arquitectura popular en su comarca los que nos confirmen si existe algún punto de conexión.

Arriba. Pilares y arcos dividiendo crujías.
Abajo. Bóveda de cañón sobre-rasante 
Del cultivo del mimbre bien queda una remozada alberca exterior en el alzado principal que en su día servía para la transformación del mimbre mediante empozado. Del arroz todavía quedan vestigios de una gran era de mortero de cemento que permitía evacuar el agua con una ligera pendiente al centro y secar el arroz de manera más eficaz. 

Maquinaría para el arroz y era de cemento
Y de ambos cultivos varías cuevas en las paredes calcáreas del valle aluvial del río Azuer y que servían a jornaleros como refugio y descanso. Incluso se puede observar el inicio de la construcción de una cueva de cual no llego a excavarse más que la cañada de entrada. 

Cuevas en los alcores del río Azuer
José Fornós marchó de nuevo a Tarragona comenzada la década de los años cincuenta. Por su parte los empresarios levantinos de "La Castalia" harían lo propio en los setenta debido a la inestabilidad hídrica del río Guadiana en plena desecación y sobre-explotación de sus recursos subterráneos. El arroz en Daimiel, y por tanto en la provincia de Ciudad Real, dejó de ser viable pero nos ha dejado su huella arquitectónica.

Finca Juárez. Vega del Azuer, Daimiel.

Fuentes:
Alternativa a la trilogía mediterránea: el cultivo de arroz en la Mancha - Mariano García Consuegra
Cuadernos de estudios manchegos, ISSN 0526-2623, Nº. 34, 2009, págs. 419-433

Los arrozales de la vega del Azuer - Mariano García Consuegra
Periódico Las Tablas de Daimiel nº321 Septiembre 2.016. Año XXVII

martes, 1 de noviembre de 2016

Cap143 - SINGULARIDADES VI │ "1000 me gusta, 1000 gracias"

Hace unos días caía en la cuenta de los 1.000 "me gusta" en la página de Facebook de Arquitectura Popular Manchega. Sin ser asiduo a las estadísticas me parece una cifra significativa, sobre todo una significativa para dar las ¡¡gracias!!

Gracias por seguir, leer, compartir y comentar un blog que no deja de ser algo personal, un cuaderno para reflexionar sobre nuestro patrimonio popular. Y aunque personal, este numero de lectores y seguidores hacen sopesar la responsabilidad por plantear los temas de la manera mas objetiva y post cada vez mejor trabajados.

A casi 4 años de iniciar esta aventura por tierras manchegas muchos han sido los sabores y sinsabores, pero sin duda me quedo con lo positivo. Y con los errores y aciertos propios de ponerse delante del teclado. Desde luego aquel que no hace nada ni se equivoca, ni es criticado. 

Escribir sobre arquitectura tradicional y en La Mancha no es algo fácil, pero quiero pensar que algo positivo va surgiendo de esta aventura.







martes, 18 de octubre de 2016

Cap142 - PALOMARES I │ "Las torres de López Torres"

En los días más calurosos del verano de 2016 me adentré por tierras de La Mancha para "rehabitar el paisaje", buena forma de seguir apostando por nuestra arquitectura tradicional. Dos días para escuchar, aprender, conocer in situ, poner en común y disfrutar de una tradición constructiva de gran valor. Y sobre todo la parte humana del curso, que lo hizo mucho más divertido y provechoso (saludos cordiales desde estas líneas si se topan con este post).

La parte práctica del curso nos llevó desde construir un tapial calicostrado hasta visitar distintos ejemplos de construcciones en tierra por los caminos polvorientos de Tomelloso; entre ellas la "Casa de los Palomares".

Casa de los Palomares, Tomelloso
La Casa de los Palomares se alza entre la llanura como un conjunto de quinterías con corrales exteriores y dos imponentes torres en las esquinas del cerramiento. Ya conocemos las unidades básicas de la arquitectura tradicional manchega, las quinterías, de una gran sencillez y humildad. Unas unidades básicas que cobran entidad con un cerramiento que las engloba para crear amplios espacios cerrados sin cubrir y sendas torres, que pese a su uso como palomar, dan la fuerza y casi carácter defensivo a un conjunto construido en tapial con indudable carácter agrícola, ganadero y de la colombicultura.

Corral con sendas torres en las esquinas del cerramiento
Descifrando el tapial desgastado del cerramiento se adivinan los cajones de tapial, las tongadas de cada cajón y hasta algunas agujas. Observando el tapial de sus torres desde su interior descubrimos el encintado de las juntas de los cajones de tapial. Un encintado ya casi perdido en el exterior que da un carácter almohadillado al tapial fruto del desgaste y falta de mantenimiento. Los muros se refuerzan en zócalo y esquinas mediante mampostería y un doble alero superior de bocateja da salida al agua de la cubierta. Y la cubierta a cuatro aguas nos sigue sorprendiendo con el tirante cruzado, pendolón y pares en esquinas atados por cuadrales y aguilones; toda una lección de carpintería sencilla. Hasta los nidales de las palomas tienen su aspecto curioso con un ladrillo de barro cocido marcado con 3 dedos en una de sus caras.

Tapial de cerramiento (izqda.), tapial almohadillado por desgaste (centro) y tapial encintado (dcha.)
Cubierta a cuatro aguas torre Oeste
Cubierta cuatro aguas torre Este
Nada escapa a los ojos del conglomerado multidisplinar que nos dimos cita en la Casa de los Palomares observando con pesimismo como este es un buen ejemplo de la tradición constructiva en La Mancha que se nos diluye. Iniciativas como SOStierra o REStapia, cuyos algunos de sus principales impulsores se encontraban en la visita, parecen atisbarse como estrategias interesantes para documentar, investigar restaurar y abordar el futuro del rico patrimonio en tierra apisonada de la península ibérica. Todos llegamos a la conclusión que La Mancha, ya sea en construcciones defensivas o construcciones populares, tiene mucho que decir sobre estos sistemas constructivos.

Nidales de ladrillo (izqda.), esquina torre exterior (centro) y esquina torre interior (dcha.)
Y nada escapaba tampoco a los ojos de Antonio López Torres, gran pintor tomellosero que supo retratar de manera inigualable la atmósfera de La Mancha en sus obras. Su sencillez y humildad tanto como pintor como persona bien se refleja en la arquitectura y el paisaje que le rodeaba.

La parte teórica del curso nos llevó a analizar su obra como referente del paisaje manchego, disfrutar de su lienzos en su impresionante museo y la casualidad (o causalidad) nos guió a conocer "in situ" uno de los lugares que tomó como fuente de inspiración. De uno de sus óleos realizado en las proximidades de Tomelloso se atisba en el horizonte dos torres simétricas encaladas enmarcadas en un conjunto de quinterías y cerramientos encalados. Un óleo sobre tabla inacabado que se confunde con el color terreo del propio tapial y que marca la evolución del paisaje y su arquitectura. (Antonio López Torres. Años 80 Óleo-Tabla 80 X 100 cm Niños en el campo)

Antonio López Torres. Años 80 Óleo-Tabla 80 X 100 cm Niños en el campo
Las torres de López Torres; nexo de unión del paisaje de la llanura manchega, su gente, su arquitectura tradicional y la mirada a través de la pintura de una de las personas que mejor conocía esa atmósfera.

Casa de los Palomares, Tomelloso
 Antonio López Torres, años 80 & Rehabitar el Paisaje II: materiales y tradición constructiva en La Mancha, 2016